Cuesta de enero: Economía y Salud Mental

Cuesta de enero: Economía y Salud Mental


Vincent van Gogh - Old Man in Sorrow (On the Threshold of Eternity). 1890

Comienza la cuesta de enero y es el momento de volver a la realidad. El periodo navideño constituye, para muchos, un momento de impass en sus actividades cotidianas ya que éstas se ven sustituidas por celebraciones y reuniones familiares, vacaciones y días festivos; compras de regalos y adornos. Es ahora cuando tenemos que normalizar la vida diaria y recuperar un ritmo normal de actividad , con la vuelta al trabajo y al colegio por parte de los niños.

La cuesta de enero no sólo tiene efectos en la economía de las familias, sino también en el bienestar psicológico, aumentando en este mes las consultas a expertos en salud mental debido al incremento de manifestaciones de ansiedad, angustia y depresión (cambios en el estado de ánimo, irritabilidad, angustia y aislamiento).

Los gastos derivados de las fiestas navideñas (que suponen un esfuerzo económico muy importante), unidos a las subidas generalizados de precios a comienzos de año (gas, transporte público, electricidad, teléfono, gasolina, etc.) pueden agravar la situación económica de las familias, llegando a casos extremos en el caso de deudas o desempleo. Esto puede provocar sentimientos de desesperanza y angustia.

[box id=»g1-box-counter-123″ ]Según un reciente informe de la Universidad de las Islas Baleares (UIB), los trastornos mentales depresivos asistidos en los Centros de Atención Primaria de la región se dispararon un 20% entre 2006 y 2010, en relación a la crisis económica (1). Más concretamente , la situación de desempleo multiplica de 3 a 7 veces la probabilidad de sufrir una enfermedad mental (2) [/box]

Cuesta de enero - Lara Hernández - Psicóloga Clínica
Además, con las reuniones familiares pueden aparecer sentimientos de nostalgia ante la falta de seres queridos con los que ya no es posible compartir esos momentos. El fin y el comienzo del nuevo año nos permite también hacer una evaluación de los logros y las metas conseguidos durante los meses anteriores, llevándonos a la frustración y al desánimo si esta evaluación es desfavorable y al planteamiento de metas poco realistas para el año que comienza.

3 consejos para enfrentarse a la cuesta  de enero:

1. Normalización. Al igual que lo que se recomendaba al hilo de la denominada «depresión postvacacional», debemos pensar en que se trata de un momento emocional puntual y transitorio, que va a remitir muy probablemente una vez que vayamos retomando el ritmo normalizado de actividades de forma progresiva. El organismo debe acostumbrarse a los cambios, pero eso puede llevarle unos días.

2. Economía doméstica. Sin perjuicio de los cambios de modelo político, económico y social que requiere nuestra situación actual; a nivel de consumo familiar es útil planificar adecuadamente las compras y replantearse los gastos mensuales. En lo que respecta a el período de rebajas, es adecuado seguir las normas básicas de consumo racional (evitar comprar cosas innecesarias, planificar un presupuesto y una lista de artículos básicos – 3-)

Nuevos propósitos - Lara Hernández, Psicóloga Clínica3. Nuevos propósitos. El inicio del nuevo año,  con lo que esto psicológicamente simboliza en temas de cambio y renovación, es una buena oportunidad para replantearnos metas y objetivos y para comenzar nuevos proyectos.

La clave para tener más probabilidades de cumplir esos nuevos objetivos es fijarse siempre metas realistas, concretas y alcanzables, evitando definirlas de una forma general y sí clara y precisa, y planteadas desde la perspectiva proactiva del “quiero” o “necesito” y no tanto del  “debo” (4).

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